EVALUACION PRIMARIA
Gracias por entrar a este blog espero que esta informacion te pueda ayudar para alguna duda.
La evaluación primaria consiste ante todo a lo primero que se debe de realizar ante cualquier accidente. Si se quiere salvar la vida de una persona o evitar el empeoramiento de las posibles lesiones que padezca.
La evaluación primaria consiste ante todo a lo primero que se debe de realizar ante cualquier accidente. Si se quiere salvar la vida de una persona o evitar el empeoramiento de las posibles lesiones que padezca.
Ya que el proceso de valoración consiste en la toma de datos sobre el paciente que pueden ser de utilidad para facilitar la correcta actuación del auxiliador. Esta valoración ha de ser sistemática y precisa. Entendemos dos formas complementarias y consecutivas de valoración: la primaria y la secundaria.
Al presentarse un accidente lo primero que debemos hacer es activar el sistema de emergencia. Para esto llevaremos a cabo la palabra P.A.S., que está formada por las iniciales de tres actuaciones secuenciales para empezar a atender al accidentado.
PROTEGER
AVISAR
SOCORRER
Se continua reconociendo sus signos vitale
Se continua reconociendo sus signos vitale
A) Conciencia.
B) Respiración
C) Pulso.
Siempre debe comenzar por este orden.
B) Respiración
C) Pulso.
Siempre debe comenzar por este orden.
CONCIENCIA:Para saber si un accidentado está consciente le preguntaremos qué le ha pasado. Si contesta, descartaremos la existencia de paro respiratorio. El problema surge cuando el paciente no contesta. Entonces tendremos que provocarle el estímulo doloroso, mediante un pellizco para observar sus reacciones (gemidos, apertura de ojos, movimientos de cabeza, etc.). Si no existe ningún tipo de reacción significa que el estado de inconsciencia está visto, por lo que inmediatamente y, en lo posible, sin tocarlo (porque puede ser un paciente traumático y existir lesiones óseas que agraven su estado) después de esto comprobaremos su respiración.
RESPIRACIÓN:Teniendo al accidentado inconsciente, existen dos posibilidades: que RESPIRE o que NO RESPIRE. Para comprobar la presencia de la respiración en un accidentado, el auxiliar debe utilizar la vista, oído y el tacto, para ello acercará su propia mejilla o el dorso de la mano a la boca-nariz del accidentado y, mirando hacia el pecho, podrá observar el movimiento torácico o abdominal, escuchar la salida del aire y notar en su mejilla el calor del aire exhalado.
RESPIRACIÓN:Teniendo al accidentado inconsciente, existen dos posibilidades: que RESPIRE o que NO RESPIRE. Para comprobar la presencia de la respiración en un accidentado, el auxiliar debe utilizar la vista, oído y el tacto, para ello acercará su propia mejilla o el dorso de la mano a la boca-nariz del accidentado y, mirando hacia el pecho, podrá observar el movimiento torácico o abdominal, escuchar la salida del aire y notar en su mejilla el calor del aire exhalado.
NO RESPIRA: Si al acercar nuestra mejilla o el dorso de nuestra mano a su boca, comprobamos que no respira, en seguida y sin perder tiempo colocaremos al accidentado, sea traumático o no, en posición (estirado mirando hacia arriba) pero respetando la alineación del eje cervical. Después de explorar su boca para comprobar la existencia de cuerpos extraños (dientes desprendidos, chicles...), procederemos a abrir las vías aéreas, mediante una hiperextensión del cuello, mediante la maniobra de fronto-mentón, evitando que la lengua obstruya la vía de entrada de aire. En ocasiones, con esta simple maniobra, el paciente vuelve a respirar.
PULSO:
Cuando el paro respiratorio está instaurado y ya hemos procedido a iniciar el boca-boca, es necesario comprobar el funcionamiento cardíaco mediante la toma del pulso cuello, por ser éste el más próximo al corazón y el de más fácil localización. Caso de existir pulso seguiremos efectuando la respiración artificial, pero en el momento en que desaparezca este pulso deberemos iniciar sin demora el masaje cardiaco externo, acompañado siempre de la respiración boca-boca.
Cuando el paro respiratorio está instaurado y ya hemos procedido a iniciar el boca-boca, es necesario comprobar el funcionamiento cardíaco mediante la toma del pulso cuello, por ser éste el más próximo al corazón y el de más fácil localización. Caso de existir pulso seguiremos efectuando la respiración artificial, pero en el momento en que desaparezca este pulso deberemos iniciar sin demora el masaje cardiaco externo, acompañado siempre de la respiración boca-boca.

